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FÚTBOL BARBADO

FÚTBOL BARBADO

 

Aunque podría tratarse de los jugadores con aspiración espartana, que han reemplazado al metro sexual con pelos de tres días en la cara, el fútbol barbado es un homenaje al delirio comercial con el que los ingleses dominan el fútbol de invierno. No se entiende cómo en estos años de consumo indiscriminado y multimillonarios ingresos televisivos una liga como la española se haya demorado tanto tiempo en respetar el tiempo de fin de año como un descanso para los jugadores. 


Ya era de extrañar que Villar y compañía no hubieran reparado en que el entretenimiento de final de año necesitaba mayor oferta que las historias de sobremesa de los tíos y los gritos de los niños. La gente, cansada de no hacer nada y de cumplir con las obligaciones familiares de reuniones forzadas, babeaba con la idea de un partido lejano y descafeinado entre el Hull City y el increíble Swansea de los españoles. Llegado el momento, bendito para quienes dominan el control remoto, maldito para las reservaciones millonarias en el Caribe y Oceanía de las estrellas de fútbol, habrá Liga BBVA en instantes en que se piensa más en las uvas de fin de año.

 
  Casi para el debut de Arda en Barcelona

Casi para el debut de Arda en Barcelona

 

Entrarán millones de euros, no faltarán las sorpresas en el campo de juego a la sazón de la entendible falta de concentración de los futbolistas, los periódicos deportivos tendrán de qué escribir sin recurrir a los "sonoros" traspasos que nunca serán y los abuelos podrán dormir frente al televisor algo diferente a la recopilación de lo mejor del año que expira.

Pusieron fútbol todos los días de la semana en detrimento del sacro domingo balompédico, vendieron el lugar de las finales al mejor postor asiático, regalaron la historia de las camisetas al marketing deportivo. Era imposible que la familia resistiera el flujo de los millones de euros que, si bien las grandes estrellas perciben y saben despilfarrar, suelen quedarse, en su mayoría, en manos de los mismos personajes de camisa de seda y corbata de un solo color.

 

Juan Pablo Pablo.